• Evangelio de HOY. Sábado 11 de abril 2026 Marcos 16,9-15″Proclamad el Evangelio a toda la creación”


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    Evangelio de HOY.

    Marcos 16,9-15

    Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando.

    Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron.

    Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo.

    También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron.

    Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado.

    Y les dijo:

    «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».


  • Evangelio de HOY. Viernes 10 de abril 2026 Juan 21,1-14. sabían bien que era el Señor.


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    Evangelio de HOY

    Juan 21,1-14

    En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:

    Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.

    Simón Pedro les dice:

    «Me voy a pescar».

    Ellos contestan:

    «Vamos también nosotros contigo».

    Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.

    Jesús les dice:

    «Muchachos, ¿tenéis pescado?».

    Ellos contestaron:

    «No».

    Él les dice:

    «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis».

    La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro:

    «Es el Señor».

    Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque rio distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan.

    Jesús les dice:

    «Traed de los peces que acabáis de coger».

    Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.

    Jesús les dice:

    «Vamos, almorzad».

    Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor.

    Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.

    Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.


  • Evangelio de HOY. Miércoles 8 de abril 2026 Lucas 24,13-35 Lo reconocieron al partir el pan.


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    Evangelio de HOY.

    Lucas 24,13-35 Aquel mismo día, el primero de la semana, dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos setenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado estos días?». Él les dijo: «¿Qué». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana la sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». Entonces él les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria». Y, comenzado por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída». Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón». Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.


  • Lectura del santo evangelio según san Juan 20,11-18


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    Evangelio de HOY.

    Juan 20,11-18

    En aquel tiempo, estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús.

    Ellos le preguntan:

    «Mujer, ¿por qué lloras?».

    Ella contesta:

    «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

    Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.

    Jesús le dice:

    «Mujer, ¿por qué lloras?».

    Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta:

    «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».

    Jesús le dice:

    «¡María!».

    Ella se vuelve y le dice.

    «¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!».

    Jesús le dice:

    «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, ande, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”».

    María la Magdalena fue y anunció a los discípulos:

    «He visto al Señor y ha dicho esto».


  • Evangelio de HOY. Lunes 6 de abril 2026 Mateo 28,8-15 Jesús salió al encuentro


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    Evangelio de HOY

    Mateo 28,8-15

    En aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos.

    De pronto, Jesús salió al encuentro y les dijo:

    «Alegraos».

    Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él.

    Jesús les dijo:

    «No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».

    Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles:

    «Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Y si esto llega a oídos del gobernados, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros».

    Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy.


  • Evangelio de HOY. Domingo 5 de abril 2026 Juan 20,1-9 El que había de resucitar de entre los muertos.


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    Evangelio de HOY

    San Juan 20,1-9

    EL primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

    Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:

    «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

    Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

    Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.

    Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

    Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.


  • Evangelio de HOY. Sábado 4 de abril 2026 Mateo 28,1-10 “No está aquí; ha resucitado”


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    Evangelio de HOY

    Mateo 28, 1-10

    Transcurrido el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran temblor, porque el ángel del Señor bajó del cielo y acercándose al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó encima de ella. Su rostro brillaba como el relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos. El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: “No teman. Ya sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí; ha resucitado, como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde lo habían puesto. Y ahora, vayan de prisa a decir a sus discípulos: ‘Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de ustedes a Galilea; allá lo verán’. Eso es todo”.
    Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegría, corrieron a dar la noticia a los discípulos. Pero de repente Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jesús: “No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán”.